Reflexología podal: una fuente de salud

 

La reflexología es la disciplina que estudia la relación de conexión entre unas zonas de nuestro cuerpo y otras, a través de mapas que muestran las conexiones nerviosas.

 

En la historia de la reflexología la práctica saludable de ésta para los orientales se remonta a más de 5000 años. Muchos afirman que fue la base de la Acupuntura, más conocida por los occidentales. También se conocen de distintas épocas usos de esta técnica por egipcios y chamanes de la época precolombina. Los occidentales no supimos de ella hasta 1913.

 

La que realizaremos en las sesiones será reflexología china basada en la medicina oriental. Ésta se aplica como un método natural de salud complementario a la rutina sanitaria actuando sobre un órgano que está enfermo, pero también ayuda de forma eficaz para mantener al cuerpo libre de enfermedades. Es decir, su función principal es preventiva.

 

La vida en las sociedades actuales industrializadas:

 

  1. Debilita nuestras defensas naturales
  2. Bloquea nuestros sistemas corporales
  3. Desequilibra el funcionamiento y la coordinación de nuestros órganos

 

¿Qué hacemos desde la reflexología?

Al masajear reflexológicamente las zonas elegimos qué órganos, huesos, glándulas o músculos deben recibir los impulsos nerviosos, centrándonos en aquellas partes del organismo que necesiten mejorar o sean el origen de la enfermedad, dolencia, etc.

Potenciamos el funcionamiento de nuestros órganos débiles o trastornados, concentramos la estimulación en esos puntos y relegamos a un segundo plano el resto de zonas reflejas. Con esta estrategia nos garantizamos la eficacia.

Beneficios

  • Aumento de la vitalidad
  • Más resistencia a las infecciones
  • Los dolores musculares o de articulaciones mejoraran e incluso pueden desaparecer
  • Los problemas emocionales/tensionales se amortiguarán y hasta pueden no manifestarse más si tienen base orgánica.
  • La circulación mejorará y con ella los órganos, la memoria, la concentración
  • Mejora y equilibrio del sistema linfático, mediante un bombeo a través de los puntos de la linfa.
  • Abandono del uso innecesario de analgésicos, somníferos, laxantes, ansiolíticos…
  • Mayor optimismo y energía
  • Enfrentar la enfermedad desde otra perspectiva
  • La reflexología promociona la homeóstasis o normalización del funcionamiento orgánico. Favorece el equilibrio interno.

 

Adela Carrasco

 

Tiempo estimado de la sesión: 50 min.